TU RECURSO MÁS VALIOSO

"Si amas la vida no malgastes el tiempo, por que el tiempo es el bien del que está hecha la vida" - Benjamin Franklin

El tiempo. El recurso más valioso que tenemos las personas. El más abstracto. El tiempo no es tangible, no se puede comprar ni vender.


Los seres humanos somos el único ser vivo que sabe que la vida tiene un principio y un final y sin embargo vivimos como si fuéramos a vivir para siempre. Como si nuestra vida no tuviera fin.


Cuando somos jóvenes, pensamos que tenemos toda la vida por delante. Cuando vamos haciéndonos más mayores, en ocasiones pensamos que ya es demasiado tarde.


En los pocos momentos en que paramos nuestra mente de preocupaciones o de otros pensamientos y de manera consciente tomamos decisiones teniendo en cuenta este recurso finito, no lo hacemos viviendo el momento presente.


Tomamos decisiones de cara al futuro (más o menos inmediato) arrastrando nuestro tiempo pasado. Poniéndolo en medio de donde estamos hoy y de donde queremos estar.


Ponemos en medio lo que nos ocurrió, lo que alguien nos dijo, lo que un día decidimos acerca de las relaciones, acerca de la confianza, sobre el compromiso, sobre nosotros mismos o sobre el mundo para tomar decisiones en el presente sobre el futuro.



Nuestra relación con el tiempo no es algo que un día hayamos decidido que va a ser así, que esto es lo que quiero. Nuestra relación con el tiempo es algo que vamos desarrollando desde pequeños. En base a lo que aprendemos de papá y mamá (o de quien nos cuidase).


Por ejemplo, si de niños lo que veíamos en nuestros padres es que todo hay que hacerlo ya, lo más probable es que de mayores llevemos a cabo esa misma actitud: viviendo en urgencia, en desesperación muchas veces porque las cosas hay que hacerlas ya, porque el trabajo es urgente y más importante que la familia y pagando los precios de ello: stress, agobio, frustraciones...


Si por el contrario lo que nos llegó de papá y mamá es que nada es suficientemente importante, que todo puede esperar, que no hay prisa... Probablemente cuando crezcas sea eso lo que lleves a la práctica. Con los precios que esto conlleva: no lograr lo que es importante para tí, falta de propósitos y metas claros.


Para ser el recurso más importante, es el recurso sobre el que menos te forman en la etapa educativa. Cuando ibas al colegio, o al instituto, te ponían deberes y al llegar a casa eras tú (o tus padres) el que te organizabas para poder hacerlos. O si eras un poco rebelde no los hacías.


Por supuesto también nuestra personalidad tiene mucha influencia en nuestra relación con el tiempo.

El tiempo es, junto con el dinero, la gran excusa de las personas para evitar arriesgarnos, para evitar dar pasos hacia nuestra vida, para seguir siendo, haciendo o teniendo lo que se espera de nosotros.

No es de extrañar que cuando hablamos de aquello que nos gustaría muchas veces unamos dinero y tiempo: "si me toca la lotería me voy a tomar un año sabático, viajando por el mundo..."


Hacemos planes a largo plazo como medida para posponer lo que queremos. Para evitar tomar acciones o decisiones que nos lleven a salir de nuestra zona de confort. En muchas ocasiones preferimos vivir la vida que conocemos en lugar de empezar a tomar acciones que nos lleven a la vida que queremos. Preferimos sobrevivir a vivir.


Ya nos veremos...

Cuando pueda lo hago...

No tengo tiempo...


¿Te suenan esas expresiones? Todos las hemos empleado en alguna ocasión.


Y sin embargo hay otras personas, que parece que tienen tiempo para todo y que consiguen todo lo que se proponen. Personas que al igual que tú tienen 24 horas al día que viven y parece que el tiempo les cunde más que a ti.


La diferencia no está en la cantidad de tiempo, si no en la calidad. La diferencia está cómo se gestionan esas 24 horas diarias.


Esto es una buena noticia, puesto que la gestión del tiempo es una habilidad al alcance de todos que se puede aprender en cualquier momento. Además, una vez descubres cómo puedes gestionar tu tiempo de otra manera, los resultados que llegan a tu vida son aquellos que te van a llevar a vivir la vida que deseas. Más confianza en tí, mayor satisfacción personal.

Al vivir una vida más plena, tu actitud se transforma, de manera que las personas de tu vida lo perciben y te conviertes en inspiración para los demás.


Si quieres aprender a gestionar de manera eficaz tu tiempo, únete a nuestro próximo webinar "TU RECURSO MÁS VALIOSO"


Vives el momento presente, pero lo vives en base a tu propósito, a tu visión sobre quién quieres ser tú, sin traer tus creencias y pensamientos limitantes al presente, ni usando el futuro para posponer lo que quieres evitar, si no para planificar y ponerte metas y sueños específicos que cumplir, con plazos concretos y definidos.



Y esa es la única manera de vivir para siempre. Cuando vives una vida plena y feliz, siendo inspiración y transformando la vida de los demás, dejas una huella inolvidable.


Pero ese momento aún no ha llegado. Mientras tanto, recuerda:

La vida es ahora

Y como dijo Benjamin Franklin:

"Si amas la vida no malgastes el tiempo, por que el tiempo es el bien del que está hecha la vida"

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