PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜÍSTICA (PNL)

Actualizado: jun 12

LAS GAFAS CON LAS QUE VES EL MUNDO… Y CÓMO EL MUNDO TE VE.



¿Sabes cuál es la principal característica de un iceberg? Que lo que asoma en la superficie, lo que vemos, sólo representa aproximadamente el 10%.

Quizás te preguntes qué tiene que ver un iceberg con la inteligencia emocional, el liderazgo, el coaching o el desarrollo personal. El iceberg es la metáfora que empleó Robert Dilts, uno de los principales impulsores de la Programación Neurolingüística (PNL, o NLP por sus siglas en inglés), para explicar cómo estamos estructurados cada uno de nosotros.


La PNL surgió en la década de los 70, cuando John Grinder y Richard Bandler se propusieron averiguar porqué dos psicoterapeutas de éxito en esa época de Estados Unidos eran tan eficaces a la hora de obtener resultados en los procesos que empleaban.


En su estudio descubrieron que existe una conexión entre los procesos neurológicos (neuro), el lenguaje (lingüístico), y los patrones de comportamiento adquiridos a través de la experiencia (programación), concluyendo de que éstos se pueden cambiar para el logro de los objetivos en la vida.


Piensa en la cantidad de culturas que hay en el mundo. En la cultura occidental, comer con las manos del plato de otro está visto como una falta de educación, sin embargo, en otras culturas, lo extraño es comer con cuchillo y tenedor, y si no comes del mismo plato que tus acompañantes es visto como una falta de respeto.


Robert Dilts, empleó un iceberg como metáfora, puesto que con las personas ocurre lo mismo. Lo que muestras, o lo que los demás ven de ti, es tan solo tu 10%.

Los resultados que tienes, las reacciones que muestras ante las circunstancias, cómo te muestras a los demás… Es solo el 10% de lo que eres. Pero, ¿y el 90% restante? Para que puedas comprender qué forma ese 90% que no se ve, me voy a apoyar de la siguiente imagen:



La hemos simplificado para que puedas comprenderla de una manera sencilla y que te permita adquirir un mayor grado de conocimiento de esta herramienta.

· En la superficie, lo que muestras, lo que los demás ven de ti, son tus resultados.

· Si buceamos bajo la superficie, en un primer nivel están las acciones y comportamientos que te llevan a esos resultados.

· Un nivel más profundo, es donde radican tus creencias o pensamientos acerca de ti, de las personas, del mundo.

· En lo más profundo es donde están nuestros valores, nuestra identidad personal. Esta parte es la única que no se puede cambiar de manera consciente, si no que varía y evoluciona a lo largo de la vida. En el coaching y en los procesos formativos de Sé Leyenda, esta área no lo tocamos, puesto que la única persona que debe decidir cuáles son sus valores y su identidad eres tú.


¿Cómo funciona tu iceberg personal? Muy sencillo. En base a tus creencias o pensamientos (algunos pueden ser limitantes y otros empoderantes) tomas acciones, que te llevan a tener los resultados que tienes.


Lo que ocurre es que a las personas nos movemos en base a las creencias o pensamientos negativos que tenemos sobre nosotros y sobre el mundo por pura supervivencia. De todos los pensamientos y conversaciones que tienes al cabo del día contigo mismo, ¿sabes qué porcentaje son positivos y qué tanto por ciento negativos?


Hay estudios psicológicos que indican que hasta el 90% de esos pensamientos -o conversaciones internas- son negativos y un 10% positivos. Con estos resultados, es lógico comprender que nos sea más sencillo y natural dar más poder a nuestras creencias limitantes que a las que nos empoderan ¿verdad?


"La mente es como un paracaídas, sólo funciona si se abre" Albert Einstein

Además, estamos habituados a movernos en piloto automático, como cuando conduces. Las primeras veces que vas a un lugar estás atento de los desvíos, de la carretera, de las señales, vas más despacio… Tratas de ser consciente de lo que te rodea. Pero cuando has hecho ese recorrido 100 veces, te montas en el coche y cuando te quieres dar cuenta ya has llegado a tu destino.


Has conducido en automático, y tus pensamientos estaban en otro sitio más que en el trayecto. Llévatelo a esas otras acciones que forman parte de tu día a día y que puedes llevar a cabo en automático mientras en tu mente hay otros pensamientos.


Cuando las personas nos proponemos objetivos, tendemos a dar el poder a esas creencias o pensamientos limitantes: no voy a ser capaz, esto no es para mí, en el pasado no lo logré… Y así tomamos de manera inconsciente la decisión de no hacer nada o de seguir haciendo lo mismo que siempre. Lo que irremediablemente nos lleva a tener los mismos resultados.

Como decíamos al inicio del post, estos pensamientos o creencias los hemos ido adquiriendo en base a las experiencias de nuestra vida. Según donde hayas nacido, creces en base a una cultura, a una educación y tus experiencias en la vida.


Creces con la relación de papá y mamá como referente de las relaciones; desarrollas creencias sobre la amistad y la confianza en ti mism@ y en las personas a lo largo de tu etapa escolar; llegas a conclusiones sobre lo que eres o no capaz, sobre aquello para lo que vales o lo que no es para tí… Y así a lo largo de toda tu vida.


Desarrollas creencias de manera inconsciente en base a tus experiencias y esas creencias o pensamientos los tomas como verdades absolutas.
Tomamos decisiones desde el subconsciente, pero usamos la lógica para justificarnos.

En ocasiones, nos empeñamos en cambiar la acción pero seguimos con los mismos resultados.


Hay personas que dicen, “cuando tenga dinero, dejaré mi trabajo y seré feliz”. Entonces prueban por suerte con la lotería y un día les toca. Al principio todo es maravilloso, pero ¿sabías que el 70% de personas que les toca un premio económico importante terminan empobreciéndose a los cinco años? Tuvieron dinero, dejaron su trabajo, pero siguieron sin ser felices.


¿Por qué?


Porque no transformaron sus resultados desde la base, no transformaron sus creencias limitantes, si no que continuaron con ellas sin ser conscientes.


Sólo cuando transformas esos pensamientos o creencias, cuando lo haces desde la consciencia -como vimos en el anterior post, ser consciente es la base de la inteligencia emocional y el desarrollo personal- tomarás acciones distintas, acciones enfocadas en tus propósitos, siendo consciente del proceso que hay hasta lograr los resultados que deseas.


Lo mejor de todo es, que cuando transformas tus maneras de ser, puede que fracases una o mil veces hasta lograr tus propósitos, pero serás poderoso y libre para ser quien requieras y decidas ser a pesar del resultado.

La clave, ser conscientes de nuestros pensamientos y transformar los negativos por otros positivos o empoderantes.

Las sesiones de coaching son el apoyo más valioso que puedes recibir cuando de verdad quieres lograr un objetivo que llevas tiempo persiguiendo. Mediante las sesiones de coaching, tomas consciencia de esas creencias, de qué manera te están limitando y quién vas a requerir ser para que seas tú quien tome de manera consciente acciones desafiantes que te lleven a esas metas y que te lleven a desarrollar tu crecimiento personal.


Hasta aquí llegamos por hoy, con este resumen del origen y definición de este término al que cada vez se le da más importancia y valor, ya sea en el ámbito laboral o en el ámbito personal. En próximos artículos de nuestro blog continuaremos desarrollando habilidades, herramientas y conceptos relacionados con la Inteligencia Emocional, el Coaching, el Liderazgo y la PNL.

¡Gracias por leernos!



71 vistas
Se Leyenda Liderazgo Coaching Madrid